Fue necesario primero establecer la fecha de fundación para ordenar el camino que nos permitiera lograr participar de una identidad común.

Sabido es que la fecha nos había sido negada por el desencuentro de algunos dolorenses con poder suficiente, y cierta resignación de otra parte.

Durante decenas de años se conmemoraba la “semana dolorense”. Así se llamaba a una serie de eventos que se desarrollaban en torno al 29 de octubre, exaltando la fecha del levantamiento que los hacendados de la zona hicieron contra el gobierno de Juan Manuel de Rosas por estar impedidos de exportar los cueros a Europa, dado que Inglaterra y Francia bloqueaban nuestro puerto. Este hecho vergonzante era, y aún hoy es, levantado sin vergüenza alguna habiendo sido una traición a la patria.

Fue así que recuperada la democracia y en mi carácter de Concejal, allá por el año 1985, se aprobó un proyecto de mi autoría donde se disponía conmemorar el 15 de septiembre como festividad local en razón de ser el día de la Virgen Nuestra Señora de los Dolores que da nombre a la ciudad, y así evitar los desencuentros que la fecha anterior producía.

Así sucedió, hasta que siendo Intendente Municipal me aboqué a profundizar la búsqueda e indagar lo que sospechosamente se ocultaba.

Dolores tenía fecha fundacional reconocida por la Academia Nacional de la Historia, único organismo responsable de dictaminar en estos temas, y era entonces ocultado a los dolorenses solamente por que así lo disponía el poder local.

Durante casi dos años expuse ante toda la comunidad la posibilidad de que se fundara otra posición documentada y pese a los embates que recibí, nadie logró desvirtuarlo.

Consecuentemente quedó plasmado el 21 de agosto de 1817 como fecha fundacional, a lo que se adicionó “Primer Pueblo Patrio” como lema ya que la investigación así permitió establecerlo y me pareció que esta frase también nos marcaba una particularidad que ayudaba a darnos identidad y que el transcurso del tiempo la ha incorporado.

Recién allí comencé a trabajar en plasmar un Escudo como símbolo y síntesis de nuestro lugar en el mundo.

Debí leer, investigar y consultar mucho por ser muy grande el desafío y fue el hoy fallecido vexilologo Salvador Diego Navas quien me guió y aconsejó en ese camino, con paciencia y sabiduría.

Un paso más, pero también buscando el encuentro de los dolorenses fue lograda la aprobación del Escudo, propiciando la bandera dolorense. Así tomé la idea simple de apoyar el Escudo Municipal sobre un paño celeste y blanco, como fue la bandera creada por el general Belgrano, la bandera original de dos campos, uno superior blanco y uno inferior celeste estableciendo así un vínculo con el nacimiento de nuestra patria.

Hoy orgullosos los dolorenses festejamos doscientos años. Feliz cumpleaños Patria nuestra, Patria mía.